Economía
El chisme corporativo: la moneda que impulsa decisiones y riesgos
El chisme en las empresas, respaldado por un estudio de la Universidad de California en Riverside, ocupa casi una hora diaria de conversación y puede afectar decisiones y productividad. La gestión proactiva de la información, según La República, es clave para contrarrestar rumores y mantener la confianza del equipo.
Publicado: 02/11/2026 · 12:10 AM
El chisme corporativo se ha convertido en una moneda de pertenencia dentro de las empresas, según un artículo de La República titulado "Chismis". El autor relata cómo, desde su adolescencia, recibió ese apodo por compartir rumores de telenovelas y cómo, en el ámbito laboral, la información no oficial circula con rapidez y sin fuentes verificadas. En la práctica, el chisme permite a los empleados ganar estatus y, en tiempos de incertidumbre, sentirse informados y seguros.
Un estudio reciente de la Universidad de California en Riverside, que grabó conversaciones de 467 personas con autorización, reveló que los trabajadores dedican en promedio 52 minutos diarios a hablar de alguien ausente. La mayoría de las conversaciones se centran en conocidos y se mantienen en tono neutral. En un entorno corporativo, eso equivale a casi una hora diaria dedicada a discutir al jefe, a un compañero, a un proveedor o a un cliente, no con la intención de difamar, sino de comprender la situación y anticipar cambios.
El impacto de estos rumores se hace evidente cuando la comunicación oficial se retrasa. En el caso de una planta que evaluaba trasladar una línea de producción, la falta de una decisión clara generó rumores de que dos soldadores experimentados se irían a otra empresa. El sindicato pidió una reunión urgente y la productividad cayó justo antes de una entrega clave. Cuando finalmente se comunicó que no había decisión, la credibilidad del anuncio se vio erosionada porque el pasillo ya había establecido la narrativa.
Para los directivos, la tarea no es erradicar el chisme, una misión imposible, sino escucharlo y responder primero. La escucha activa permite medir la temperatura del equipo y detectar problemas antes de que se conviertan en crisis. Cuando la dirección comunica de manera oportuna, incluso si la respuesta es que aún no hay decisión, se cierra el espacio donde los rumores pueden crecer y distorsionar la realidad.
En conclusión, el chisme no es intrínsecamente dañino; el problema surge cuando los líderes dejan vacíos de información que el pasillo llena con especulaciones. El papel del directivo es llenar esos vacíos con datos claros y oportunos, convirtiéndose en la fuente confiable que reemplaza la moneda de rumores. Así, la cultura corporativa se alinea con la transparencia y la confianza, reduciendo los riesgos que los rumores pueden generar.
- La República
Artículo de elaboración propia. Las fuentes se presentan para consulta y contraste.